Del «los queremos presos» a la deshumanización del clamor público
La muerte no es eximente de culpa. Hay quienes, incluso con la muerte, no subsanan los daños causados. Hay quienes, muriendo, son más agraciados que cargando en vida con todo el peso de las leyes terrenales. Ese no es el caso del compañero Cesar Prieto. O por lo menos, no hay una afirmación oficial que…
