Hoy muchos creen tener todas las respuestas. Se sienten dueños de la verdad, como si fuera pecado que alguien piense distinto, en sus palabras no hay espacio para el otro; si no es su versión, entonces según ellos no puede ser.
Pero el tiempo tiene una forma silenciosa de enseñar: quienes hoy imponen su voz, mañana serán solo ecos que nadie consulta. Así como otros estuvieron en el centro hoy son ignorados, también los de ahora pasarán por ese ciclo inevitable. (Miren atrás siempre quien estuvo en tú posición).
Cada quien tiene su momento, su grupo, su influencia… hasta que el reloj gira y llegan otros, muchos fueron el centro de atención hoy no son la atracción de nadie. Por eso es sabio entender que el poder no nos pertenece, se nos presta por un tiempo breve. (Mucho mas breve con otros). Y solo quedará CUANDO YO FUI. CUANDO YO ERA, CUANDO YO….
Escuchar con paciencia y sin prepotencia también es un acto de poder. La arrogancia cierra puertas; la humildad las mantiene abiertas, incluso cuando ya no tenemos un cargo ni un micrófono a nuestros favor.








